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jueves, 3 de septiembre de 2009

QUÉ IMPORTA SER POETA O SER BASURA "extremoduro"

La vida, qué hermosa palabra, o tal vez una tragedia para aquellos que los dispararon sin ningún objetivo a impactar.

En la piel se impregna la bestia del sufrimiento y el ángel de las felicidades y de las ilusiones cumplidas y rotas y quizás, el guardián de los sueños, no sé, lo más metafórico es la vida y hoy puedo decir que todos los días, arranco una rosa roja que veo en un jardín del parque y ella me cuenta su vida y yo le cuento la mía.

Pues la existencia no les ha de interesar, sin embargo, quien le concierna he aquí algunas de las historias, crónicas y vivencias, de esos lugares por los que se puede volar, de “el sur”, de la vida, de un poquito de todo.

Cualquier escrito PROPIO de mi blogger está sujeto a la ley nacional de derechos de autor: Artículo 61 de la Constitución Política de Colombia de 1991, recuerde que la copia o piratería de ellos tendrá sus castigos de acuerdo a la ley.

Número de registro: 1-2009-366971-2010-18117

jueves, 1 de enero de 2009

Carta sin remitente.


Lástima.




Lástima que hoy el cielo esté gris
Y aspiro no perder de vista las estrellas para buscarte
Pero el cielo está gris y no,
Lástima que hoy no te veo allí.

Lástima que hoy pienso en ti
Cuelgo los ojos, imagino estrellas con olor a primavera
Para recordar tu rostro pero no, no te recuerdo.
Te quiero, te quiero, te pienso y no dejo de pensar que
Ya no te quiero, ya no te pienso, ya no te pienso, lástima.
Hoy te sueño y vivo bohemio en soledad
Desamparado con dos gardenias que fulguraban con tu albor.
Imagino tus besos, tus abrazos, tus manos, tus ojos.
Ojos que recuerdan el lucero más sublime que en el cielo dibujé.
Lástima porque te quiero y no sé que piensas de mí.
Me quieres, me odias, no me quieres, no me odias,
No te quiero, te odio, no te quiero.
Lástima que todo haya pasado en ti.

Que el susurro de tu voz en mi oído, que un sueño se vaya al olvido
Al olvido, cuál olvido maldita sea. Si yo no he podido olvidar.
Lástima que te quiero y tus manos danzantes me enamoren con tus ácidas caricias
Y tus labios rojos manzana, escupan las más pulcras palabras, las que de ningún modo están.
Lástima que hoy te pienso y no sé qué hacer de mí.
Y como dice aquel poeta vagabundo:
Que te robes todo, mis deseos, mis sueños y mis ganas de vivir
Pero de mí nunca te irás.

Gracias por el tiempo,
Cuál tiempo, lástima que ni supimos contar.
Lástima porque la soledad apuñaló el cuerpo una vez más.

Lástima que ya no estés
Tenía tanto para dar.
Tanto, qué lástima,
Lástima que ya se va.